La carrera de 3,6 km y 820 metros de desnivel recorre paisajes históricos del concejo de Laviana, vinculados a la antigua minería.
- Parte de la plaza de Soto de Lorío y asciende por senderos hacia las minas de hierro y cobre de Llampaces, activas desde tiempos remotos y gestionadas en el siglo XIX por Félix Romero y Cía.
- El mineral se transportaba por un cable aéreo de 1 km hasta la fábrica de Cimalavilla.
- El recorrido, que sigue un antiguo sendero minero, alcanza una altitud cercana a los 1000 metros en el pico Fueyu, donde el esfuerzo se compensa con vistas espectaculares.
- El esfuerzo de los corredores está conectado con el legado de los mineros que moldearon esta tierra, creando un vínculo único entre historia, naturaleza y deporte.