Dos artistas circenses asturianos presentan un espectáculo que fusiona la tradición y la modernidad, recorriendo los pueblos de Asturias con un carro cargado de instrumentos, antigüedades y elementos de circo. La propuesta narra la historia de un artista nostálgico de la época de la II República y su compañero, quien le ayuda a recrear aquellos días felices en los que la troupe llevaba la cultura circense a cada rincón.
El show destaca por su combinación de números de malabares con objetos cotidianos como manzanas, cuchillos y diábolos, además de equilibrios con botellas de sidra. Todo ello está amenizado con música en directo de gaita y tambor, creando una atmósfera festiva y familiar.